El capitalismo globalizado, terciarizado, informacional, como lo llama tambien De Mattos, ha transformado, en los países que se han hecho parte de este proceso, dramáticamente el mercado de trabajo en relación al modo fordista más clásico, introduciendo a nuevos trabajadores técnicos y profesionales en arias de información y servicio, lo cuál en primera instancia eleva los ingresos de una capa media emergente, transformando el nivel de vida y siendo factor determinante de los cambios de experimentados por muchas ciudades del mundo, en las ultimas décadas.
Este grupo de asalariados cualificados que ingresa al mercado de trabajo, se convierte rápidamente en el cliente objetivo por excelencia de los numerosos proyectos e inversiones inmobiliarias que se generan producto de la liberalización del mercado de suelos.
Pero esta ecuación no funcionará por si sola, para llevar a cabo una "revolución urbana", será necesaria un proceso sociocultural que valla de la mano a las transformaciones económicas relacionadas al mercado de trabajo. Será necesario construir un imaginario colectivo relacionado con grupos y solidaridades culturalmente establecidos.
Como ya habíamos dicho, la globalización produce transformaciones culturales que dividen la estructura social a la vez que genera nuevas solidaridades a partir de conocimientos, codigos, lenguaje, etc., pero estos a su vez deben ser impulsados y capitalizados, tanto por la publicidad como por los medios de comunicación asociados a esta. El objetivo es que los individuos se sientan identificados con cierto imaginario social y adopten una conducta en consecuencia a esta y que finalmente adquieran los productos que les suponga llevar cierto modo de vida, en este caso propiedades inmobiliarias que poseen un algunas características determinadas, precios, ubicación (pueden estar alejadas espacialmente de los centros donde normalmente se trabaja y se compra, pero poseer buenos accesos a estos), y seguridad.
Precisamente otro factor importante en las transformaciones que ha experimentado la ciudad, según diversos autores a sido la seguridad Nestor Garcia Canclini, el antropologo Argentino radicado en Mejico, nos dice: "en una temporada puede ser -como ocurrió hace unos años- que el tamaño de la ciudad, la oposición entre el centro y la periferia, el gigantismo amenazante sean esos ejes. Actualmente, los imaginarios van más asociados a la seguridad o la inseguridad, o a la relación entre los nativos y los migrantes."
La seguridad, nos dice María Elena Ducci, es el eje principal de la publicidad inmobiliaria, y la cuál encuentra sustento en el miedo, el cual a su vez encuentra soporte tanto en expericiencias reales de los individuos con la delincuencia y la violencia urbana, tanto como en la constante campaña política y el sensacionalismo de ciertos medios de información. Un cierto negocio del miedo, el cual logra capitalizar, en este caso, la industria inmobiliaria y otros sectores.
Precisamente otro factor importante en las transformaciones que ha experimentado la ciudad, según diversos autores a sido la seguridad Nestor Garcia Canclini, el antropologo Argentino radicado en Mejico, nos dice: "en una temporada puede ser -como ocurrió hace unos años- que el tamaño de la ciudad, la oposición entre el centro y la periferia, el gigantismo amenazante sean esos ejes. Actualmente, los imaginarios van más asociados a la seguridad o la inseguridad, o a la relación entre los nativos y los migrantes."
La seguridad, nos dice María Elena Ducci, es el eje principal de la publicidad inmobiliaria, y la cuál encuentra sustento en el miedo, el cual a su vez encuentra soporte tanto en expericiencias reales de los individuos con la delincuencia y la violencia urbana, tanto como en la constante campaña política y el sensacionalismo de ciertos medios de información. Un cierto negocio del miedo, el cual logra capitalizar, en este caso, la industria inmobiliaria y otros sectores.
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