martes, 5 de octubre de 2010

Todo de Nuevo

Llevo toda la mañana en las afueras del German Becker, tratando de escribir el avance del proyecto que se supone debería ser entregado mañana. El que yo mismo me comprometí tan firmemente a tener listo. "Confiamos en ti" me dijo uno de los viejos dirigentes del Deportes Temuco.
Vine acá pensando que el aire me oxigenaría un poco los sesos y podría al fin tirar algunas lineas por lo menos pasables; una cosa así de nivel universitario, o que por lo menos se note que tengo enseñanza media porque lo hasta acá intentado, de verdad que se parece a mis trabajos de enseñanza básica y no solo por la caligrafía, que siempre ha sido igual, pero a eso que le vamos a hacer.
Alguna vez escribí cosa bastante decentes, y sin hacer mayor esfuerzo, y no creo que haya sido solo un golpe de suerte, yo creo que el problema aquí es otro. Yo creo que mi mente excede el ejercicio de la escritura, así de simple. Apenas me siento frente a un computador o un cuaderno, me pasa que mi mente se dispara. Se me agolpan un sin numero de recuerdos, de los más variados tipos. Yo soy de ese tipo de gente, ese tipo que si no tiene un problema que se pueda arreglar con numeritos se hunde irremisiblemente en el más deprimente y retrospectivo tedio.
Lo que yo debería hacer es levantarme de aquí e ir por una cerveza, o mejor aun, por una agujita de marihuana que me pinche el cerebro para descomprimir y disipar todas las distracciones. Estoy convencido de que si pudiese doparme de alguna manera, no importa lo alterado que quedara, podría escribir con mayor facilidad que en este maldito estado en que me encuentro hoy, sobre estimulado por todos lo flancos, mal en verdad, mal y de la nada ¿o será de de la presión... de la presión de tener todo listo mañana? o tal vez sean los recuerdos, todos tan intensos en sus diferentes formas. Dolor y vergüenza son su contenido, mayormente. ¿será que la forma en que se ha dado mi vida importe tanto, o más bien se tratara de un asunto de aburrimiento al que me veo enfrentado cada vez que surgen este tipo de problemas?
Y precisamente ahora tenían que llegar unos evangélicos a predicar su mensaje a grito pelado. No los veo, están a unos cuatrocientos metros de mi posición, a la vuelta de una equina. Vociferan sobre el cielo y el infierno, principalmente.
"¡ Arrepiéntete!" suena como consigna. Y yo pienso: "tengo muchas cosas de las cuales arrepentirme ¿pero qué gano con eso? o ¿que se supone que debería hacer para que tal gesto tenga algún sentido?"
Tal vez debería ir a hablar con ellos, para que me expliquen como se supone que el arrepentimiento podría abrirme las puertas del cielo -ojala en la tierra-. Supongo que me dirán que tengo que cambiar mi estilo de vida entre otras cosas. Pero mi actual estilo de vida no tiene nada de malo, aunque tampoco mucho de bueno. Pero sé que no se trata de eso.
"Ninguna moral puede cambiar el pasado, ni siquiera ayudar a superarlo" pienso, quizás a modo de escusa para no intentarlo. Soy un hombre perezoso.
En fin, solo quisiera poder escribir, trabajar, plasmar mis ideas sobre cualquier material significante, sin que el pudor de cada pequeño detalle de mi vida surja como si fuera un hedor subterráneo y putrefacto.
(Putre-facto. Fáctico, consumación, fatalidad, imposibilidad de cualquier otra cosa. Una tragedia)
Estas lineas ociosas son una imposición, no tengo ninguna otra idea para poder despejarme y seguir con mi trabajo, en el caso de que mi problema sea aburrimiento o un déficit atencional; o definitivamente destaparme y seguir con mi vida, si se trata de arrepentimiento o superar el pasado. No lo sé.


1 comentario:

  1. Me has hecho re vivir mis tantas veces de escribir con un tema en especifico y un tiempo impuesto, del como me cuesta hacerlo, de como la cabeza (ideas) se van para otro lado y sale nuestro interior que escucha y ve profundamente el exterior. Con la respuesta que aun tengo NO LO SÉ...

    ResponderEliminar